Enseña a un niño a chutar o patear

Consejos para aprender a chutar

¿Quieres enseñar a chutar/patear el balón a un niño pequeño? Si es así no te pierdas estos consejos que te serán de gran utilidad a la hora de enseñar a niños y… no tan niños.

En primer lugar tenemos que tener en cuenta la superficie de contacto, es decir, con qué parte del pie se golpeará el balón. En este caso nuestra intención es darle potencia al balón por lo que deberemos emplear el empeine, parte del pie situada en la parte superior (donde están los cordones de la bota).

A continuación es muy importante saber en qué parte del balón patearemos. En niños de temprana edad el principal problema es que no levantan el balón lo suficiente por lo que será muy importante patear el balón lo más abajo posible (en la zona más cercana al césped). Es recomendable indicar al niño alguna referencia como un dibujo/escudo que lleve el balón para señalarle dónde debe golpear con el empeine.

Energía cinética

La siguiente parte es la más complicada de aprender y la que requiere más práctica ya que se necesita de una buena coordinación para imprimir fuerza al balón. El golpeo de balón es el resultado de una cadena cinética de energía que comienza en la parte superior del tronco y se libera en el pie de golpeo. Por eso vemos a muchos futbolistas levantar el brazo contrario al pie de golpeo para ganar en energía que liberarán con el pie (los diestros levantan el brazo izquierdo y viceversa). Para aprender este movimiento y ganar coordinación es muy recomendable practicar sin balón, es decir, golpeos ficticios al aire para ir corrigiendo la postura. Ayuda mucho también una red de transportar balones. Se sujeta la red y así el niño puede hacer muchos golpeos seguidos en poco tiempo, con lo que aprende más rápido.

Para no perder esa energía generada es muy importante un buen talonado, es decir, los pasos que se dan hacia atrás para tomar carrerilla hacia el balón. Debemos llegar justo en el momento de golpeo al balón; si damos pasos cortos para ajustar la carrera porque no hemos talonado bien perderemos parte de la energía generada y, por tanto, potencia en el golpeo. Además hay que situarse ligeramente en diagonal al balón; esto se consigue talonando hacia atrás y cuando paramos dando un paso a la izquierda los diestros y hacia la derecha los zurdos.

Una vez hemos tenido estos consejos en cuenta y empezamos a practicar debemos poner algún obstáculo a medio metro del balón (puede ser otro balón, un cono, etc.) para obligar al niño a golpear superando ese obstáculo haciendo así que el balón se eleve. Muy importante será la postura del tronco, ya que conforme el niño practique e imprima potencia, deberá echar el cuerpo hacia adelante para dirigir el balón hacia la portería. Si el cuerpo se echa hacia atrás en exceso el balón puede elevarse demasiado y salir fuera.

Esperamos que todos estos consejos hayan sido de vuestra utilidad. Ahora… ¡A entrenar!

¿Control del balón o control del partido?

¿Se puede perder un partido 4-2 con casi un 80% de posesión de balón? O preguntándolo de otra manera ¿Se pueden marcar 4 goles con un 20% de posesión durante gran parte del partido? Esto se explica teniendo clara la diferencia entre control del balón y control del partido, cosa que sí tuvo muy clara desde el principio del partido Claudio Ranieri pero no tanto Pep Guardiola.

El fútbol es cíclico, se reinventa y evoluciona y lo que hoy es efectivo puede no serlo mañana. ¿Estamos ante el fin del futbol de posesión, fútbol toque o “tiki taka”? No creo que haya que ser tan drástico pero sí es cierto que los equipos con otros modelos de juego cada vez tienen más herramientas para neutralizar los ataques posicionales (ataques con mucha posesión y pasando por las tres zonas). En el fútbol de hoy en día han ganado en importancia las buenas estructuras defensivas, las transiciones (ataque-defensa y defensa-ataque) y las acciones a balón parado (ABP), buena prueba de ello son equipos como el Leicester de Ranieri o el Atlético de Madrid de Simeone.

Así, sin ningún complejo, el equipo de Ranieri cedió el balón a los “citizens”  que llegaron a alcanzar cotas de casi el 80% de posesión. Pero ese dominio del esférico no se tradujo en ocasiones y, todavía menos, en goles. Al final del partido las estadísticas reflejaban 6 remates entre los tres palos de los “foxes” por 4 del City. Y de esos 6 remates del Leicester 4 acabaron en gol (efectividad del 60%). ¿Por qué? Ya lo dijo Johan Cruyff: “No es suficiente con tener el balón, sino que hay que saber qué hacer con él”. Y Claudio lo sabía. Sabía que tendrían poco el balón pero tenían muy claro qué hacer con él cuando lo tuvieran, logrando machacar así al City.

Ya le pasó a Guardiola pocos días antes en su enfrentamiento contra el Chelsea, que a base de contraataques (transición defensa-ataque) consiguió hacerle 3 goles en su estadio. Será interesante ver los próximos duelos del Manchester City contra rivales de entidad y ver posibles modificaciones tácticas, sobre todo a nivel defensivo, mejorando las vigilancias y tratando de neutralizar las contras de los rivales tras recuperación de balón. En sus duelos contra Chelsea y Leicester los goles vienen fruto de una desorganización defensiva tras pérdida de balón, con pocos jugadores por detrás del mismo.

¿Y tú con qué te quedas? Muchos defienden el “jogo bonito” pero ¿acaso jugar bien no es hacer lo necesario en cada momento del partido para ganar? ¿Qué opinas tú? Deja tus comentarios.