Composición de grupo y sus variaciones

Una realidad y coincidencia en todos los equipos de fútbol que existen, es que siempre estarán conformados por jugadores más fuertes y otros más débiles en cuanto a rendimiento, de acuerdo a lo establecido por D. Bruggemann en su libro «FÚTBOL: Entrenamiento para niños y jóvenes», todos los integrantes de un equipo deben aceptar las realidades que acompañan a sus compañeros, de tal forma que quienes poseen un mayor rendimiento deben lidiar con respeto y responsabilidad con las características de quienes tienen un menor rendimiento y estos, deben saber recibir el apoyo que el primer grupo tiene para ofrecerles.

El experto asegura que en el caso de los grupos conformados por niños y jóvenes, esta realidad no es aceptada entre sus integrantes, por lo tanto, los jugadores de mayor rendimiento tienden a buscar apoyo y alianzas entre sus iguales. Es importante tener en cuenta esta situación como entrenadores, ya que siempre hay que buscar una forma en la que los jugadores de menor rendimiento sean aceptados y a su vez, sean de utilidad en el campo de fútbol.

Al momento de conformar un equipo con jugadores invariables, muy probablemente los efectos negativos de esta decisión saldrán a la luz, es por esto que el autor establece que por principios pedagógicos y deportivos, la variación de rendimiento entre los integrantes de un equipo debe prevalecer debido a que los jugadores de igual rendimiento (sea alto o bajo) tienden a jugar entre si con la misma calidad, mientras que al poseer un equipo mixto, las exigencias y aprendizajes son mucho mayores, por lo tanto, benefician a quienes lo realizan.