El jugador cadete y sus características

Los autores A. Ardá, C. Casal y C. Casal han establecido previamente en su libro «Metodología de la enseñanza del fútbol», las características que identifican al jugador cadete de un equipo de fútbol conformado por 11 jugadores.

El desarrollo físico de este tipo de jugador se centra en las capacidades físico-motrices, como por ejemplo, fuerza, velocidad, resistencia y flexibilidad, así como también el desarrollo psíquico, centrado en las capacidades perceptivomotrices, como lo es el caso de la espacialidad, temporalidad, corporalidad y sus interrelaciones, centradas en el equilibrio, coordinación, ritmo y lateralidad, sin dejar a un lado su relación con la táctica.

El nivel evolutivo de estos jugadores, en cuanto a sus capacidades físicas, se centra en lo siguiente:

La velocidad, los tiempos de reacción y latencia pueden alcanzar valores que solo se ven en los adultos. El máximo nivel de frecuencia en cuanto a movimientos, se alcanza alrededor de los 15 años de edad.

La resistencia, es reconocida por su capacidad y potencia anaeróbica, alcanzando su valor máximo al final de esta categoría y a la vez, la táctica comienza a desarrollarse.

La fuerza, se produce gracias el aumento del volumen a nivel corporal, es por esto que la fuerza máxima se desarrolla de manera mucho mayor. En el caso del sistema oseoarticular, este se presenta de forma consolidada casi por completo.

La flexibilidad, se reconoce por desarrollar una fuerza que provoca una disminución de movilidad articular, la cual es una cualidad que se encuentra deteriorada debido a los cambios que se presentan morfológicamente a esta edad, ya que no se le da tiempo a que la musculatura del individuo presente cierta elasticidad de musculatura y ligamentos a ajutarse a los mismos.