Entrenamiento como proceso de adaptación

De acuerdo a lo establecido por el autor J. Weineck en su libro «Entrenamiento total», el entrenamiento debe estar dirigido a la adaptación constante a la carga, también conocida como la exigencia requerida por los participantes de los entrenamientos.

Una vez que los jugadores muestran mejoras en su capacidad de rendimiento, esto se debe a distintos fenómenos de adaptación que pueden ser específicas o inespecíficas, las primera se reconocen por referirse a los sistemas de adaptación inmediata, esto se debe a los sistemas neuromuscular-coordinativo y al energético mecánico; en el segundo caso, estas adaptaciones tienen lugar gracias a aquellos mecanismos auxiliares que participan de forma indirecta en los entrenamientos.

El experto establece que es un hecho que las mejoras que corresponden a la coordinación presentada por los jugadores ocurren de manera mucho más temprana y rápida que aquellas que corresponden al rendimiento físico, esta premisa es bastante frecuente y a la vez presente en el entrenamiento realizado por los grupos jóvenes.

Es un hecho que una vez que se inicia el entrenamiento, la capacidad adaptativa a la carga que se le exige al participante se produce con una mayor rapidez, mientras que a medida en que va avanzando la sesión, esta capacidad va disminuyendo su efectividad, haciendo que el proceso adaptativo sea mucho más lento y difícil.

Es importante tener conocimiento de este proceso adaptativo, ya que se esta forma se puede organizar y planificar las sesiones de entrenamiento, basándonos en que la información más importante debe ser impartida al inicio de la actividad, para que así los jugadores manejen de forma adecuada y rápida la técnica explicada.