La edad en la etapa juvenil

Los autores J. Velasco y J. Lorente, en su libro «Entrenamiento de base en fútbol sala», establecen que la edad es el aspecto principal que ha de tomarse en consideración durante la etapa juvenil, ya que no se cuenta a los participantes como adultos y tampoco como niños.

A nivel físico, el sujeto no se encuentra desarrollado por completo y a la vez, el ritmo de crecimiento que este presenta, ya se encuentra bastante lento, debido a esto, estos jugadores tienen la capacidad de adaptarse a un nivel de entrenamiento mayor y exigente.

La actitud del entrenador debe ser capaz de encaminar a los jugadores, con la finalidad de favorecer la autoaceptación, la participación física y cognitiva en el transcurso de las tareas propuestas, así como también el respeto a los demás y a las normas que deben regir a los jugadores y al equipo, sin embargo un rasgo característico de esta etapa, es que el aspecto emocional aun puede desestabilizarse.

Es en este punto en el que los entrenadores deben poseer un registro de las edades que conforman a la plantilla, junto al grado de desarrollo que los jugadores presentan y de acuerdo a sus edades, evaluar el grado de evolución que todos presenten.

Podemos concluir que a pesar de que los participantes puedan permanecer durante muchos años en esta etapa, el nivel de desarrollo y de cambios será constante.