Llevar y recibir el balón con ambos empeines

Llevar y recibir el balón con ambos empeines es una acción que se utiliza dependiendo de la posición del jugador ante el balón y sus oponentes.

A continuación, haremos mención de lo establecido por el autor B. Peitersen en su libro «Técnica del fútbol. El ABC del entretenimiento juvenil» establece los siguientes principios, dependiendo del empeine a utilizar para recibir el balón.

El uso del empeine interior, ocurre cuando el jugador recibe el balón mientras corre en el sentido contrario a este y a su vez, desea avanzar en la misma dirección después de recibirlo. Al momento de realizar esta acción, la velocidad del balón disminuye y el jugador debe adaptarlo a su propia velocidad.

El uso del empeine exterior, al igual que en la situación anterior, este ocurre cuando se recibe el balón mientras el jugador corre en el sentido contrario a este y al momento de recibirlo, se usa el empeine exterior para cambiar la dirección de la pelota.

El autor establece que una acción importante al realizar estas acciones, es que el jugador deje caer su cuerpo levemente hacia la dirección del balón.

Igualmente, el experto recomienda el siguiente ejercicio para desarrollar y mejorar esta técnica:

Ejercicio nº 1:

  • Cantidad de jugadores: Dos (2) jugadores.
  • Descripción del ejercicio: Los jugadores desarrollan la actividad a lo largo de dos (2) hileras de conos. El jugador nº1 le lanza el balón al jugador nº 2 en la trayectoria marcada por los conos. El jugador nº 2 recibe el balón y se coloca al lado del jugador nº 1, para pasarle el balón y luego se ubica nuevamente frente a él para recibir la pelota.

Las variaciones que se pueden ejecutar en este ejercicio es la distancia a recorrer y la cantidad de repeticiones.

Enseña a un niño a chutar o patear

Consejos para aprender a chutar

¿Quieres enseñar a chutar/patear el balón a un niño pequeño? Si es así no te pierdas estos consejos que te serán de gran utilidad a la hora de enseñar a niños y… no tan niños.

En primer lugar tenemos que tener en cuenta la superficie de contacto, es decir, con qué parte del pie se golpeará el balón. En este caso nuestra intención es darle potencia al balón por lo que deberemos emplear el empeine, parte del pie situada en la parte superior (donde están los cordones de la bota).

A continuación es muy importante saber en qué parte del balón patearemos. En niños de temprana edad el principal problema es que no levantan el balón lo suficiente por lo que será muy importante patear el balón lo más abajo posible (en la zona más cercana al césped). Es recomendable indicar al niño alguna referencia como un dibujo/escudo que lleve el balón para señalarle dónde debe golpear con el empeine.

Energía cinética

La siguiente parte es la más complicada de aprender y la que requiere más práctica ya que se necesita de una buena coordinación para imprimir fuerza al balón. El golpeo de balón es el resultado de una cadena cinética de energía que comienza en la parte superior del tronco y se libera en el pie de golpeo. Por eso vemos a muchos futbolistas levantar el brazo contrario al pie de golpeo para ganar en energía que liberarán con el pie (los diestros levantan el brazo izquierdo y viceversa). Para aprender este movimiento y ganar coordinación es muy recomendable practicar sin balón, es decir, golpeos ficticios al aire para ir corrigiendo la postura. Ayuda mucho también una red de transportar balones. Se sujeta la red y así el niño puede hacer muchos golpeos seguidos en poco tiempo, con lo que aprende más rápido.

Para no perder esa energía generada es muy importante un buen talonado, es decir, los pasos que se dan hacia atrás para tomar carrerilla hacia el balón. Debemos llegar justo en el momento de golpeo al balón; si damos pasos cortos para ajustar la carrera porque no hemos talonado bien perderemos parte de la energía generada y, por tanto, potencia en el golpeo. Además hay que situarse ligeramente en diagonal al balón; esto se consigue talonando hacia atrás y cuando paramos dando un paso a la izquierda los diestros y hacia la derecha los zurdos.

Una vez hemos tenido estos consejos en cuenta y empezamos a practicar debemos poner algún obstáculo a medio metro del balón (puede ser otro balón, un cono, etc.) para obligar al niño a golpear superando ese obstáculo haciendo así que el balón se eleve. Muy importante será la postura del tronco, ya que conforme el niño practique e imprima potencia, deberá echar el cuerpo hacia adelante para dirigir el balón hacia la portería. Si el cuerpo se echa hacia atrás en exceso el balón puede elevarse demasiado y salir fuera.

Esperamos que todos estos consejos hayan sido de vuestra utilidad. Ahora… ¡A entrenar!