Distintas escalas de aprendizaje – PARTE 2

Hoy finalizaremos lo presentado en el artículo anterior, basado en los distintos niveles de aprendizaje y todo aquello que los representa, es importante mencionar que estas han sido propuestas por los autores J. Velasco y J. Lorente, en su libro «Entrenamiento de base en fútbol sala» y las mismas se presentan a continuación:

La etapa de optimización, en esta fase se alcanza el grado de consecución máximo, en todos los ámbitos que se desean mejorar. En esta se adquiere la automatización de cada una de las acciones que se ejecutan, así como también la adaptación a las distintas situaciones que se generan en un juego real, igualmente, la estabilidad emocional se debe adaptar de manera eficaz y eficiente dependiendo del tipo de competición que se desarrolle. En este caso, los entrenamientos se puede aumentar la dificultad a nivel cuantitativo, condicionando el nivel de veces que se realizan los toques al balón, entre otros factores, y en el caso del nivel cualitativo, puede ocurrir por la necesidad de aumentar la velocidad, bien sea debido al tiempo o al espacio que posean los jugadores.

La etapa de mantenimiento, se ejecuta en la mayor parte de la vida de un deportista, lo cual trae consigo una mejora deportiva debido a la obtención de experiencia, gracias a la práctica continua y por el conocimiento de las distintas circunstancias que tienen cabida en el juego. A través de la  individualización deportiva, los objetivos de esta etapa pueden alcanzarse, gracias al rendimiento físico alcanzado a través de estos entrenamientos.

Distintas escalas de aprendizaje – PARTE 1

El día de hoy desarrollaremos los distintos niveles de aprendizaje y sus respectivas características, estas han sido previamente propuestas por los autores J. Velasco y J. Lorente, en su libro «Entrenamiento de base en fútbol sala» y las mismas se presentan a continuación.

La etapa inicial, esta se reconoce por no poseer ningún tipo de especialización, solo se descubren los aspectos generales del deporte. Lo ideal es que los jugadores manejen el conocimiento superficial de las actividades, todo con la finalidad de que lo practiquen y comiencen a comprenderlo. El objetivo de este período es lograr que el primer contacto sea positivo y que el participante se vea motivado a progresar.

La etapa de iniciación, en esta se comienza la especialización del ámbito tratado, igualmente, se reduce la confusión y se trata de conseguir un aprendizaje sencillo y a la vez, significativo. Esta vez, lo entrenamiento se realizan de una forma mucho más adaptada a la realidad, aunque simplificada, para que así los jugadores puedan entender el sentido de las distintas situaciones que se les pueden presentar en el campo de juego.

La etapa del desarrollo, esta se centra en la complejidad de los ejercicios para alcanzar la adaptación necesaria, con la finalidad de mejorar el desarrollo de los jugadores. La práctica se centra hacia el juego en conjunto, alejando a los jugadores de la costumbre del juego individual desempeñado en las fases anteriores. Es importante mencionar que el aprendizaje y el condicionamiento, se logran a través de la ejecución de ejercicios que se encuentren adaptados a la realidad.