Orientaciones para la evaluación

De acuerdo a lo establecido por los autores J. Yagüe y F. Lorenzo en su libro «Unidades didácticas para Secundaria VII: Fútbol. Una propuesta curricular a través del juego», las evaluaciones no deben ser procesos aislados del entrenamiento, sino todo lo contrario, ya que a través de las mismas se puede determinar el nivel de reflexión ante las enseñanzas brindadas a los participantes, así como también puede posibilitar modificaciones del tipo de entrenamiento que se está ejecutando.

Los autores establecen tres Unidades Didácticas, que se centran en cada una de las etapas de entrenamiento, que son el inicio del proceso, durante el proceso y al final del proceso, a continuación les hacemos mención de las orientaciones para llevar a cabo evaluaciones en estos tres momentos que conforman a una sesión de entrenamiento:

Al inicio del proceso: En esta etapa se debe tener en cuenta las expectativas que se tienen de la sesión de entrenamiento, así como también las técnicas a impartir, sin dejar a un lado el historial con el que cuenta cada uno de los participantes, como por ejemplo, a qué equipo pertenecía antes, cantidad de goles, nivel de posesión de la pelota, entre otros datos.

Durante el proceso: En esta etapa se valoran cada uno de los aspectos que el jugador presenta en el entrenamiento, por ejemplo, el esfuerzo, la colaboración, el interés, la aceptación de las tareas a realizar, el grado de motivación, la receptividad de las indicaciones y el estado de las relaciones interpersonales con sus compañeros.

Al final del proceso: Luego de cada sesión de entrenamiento se deben reflejar o conversar los cambios experimentados en cada alumnos, en cuanto a técnica y a nivel emocional del jugador.

La observación de estos aspectos nos permitirán modificar el entrenamiento con la finalidad de que este sea mucho mejor adaptado a la etapa que presentan los jugadores.