Creación de espacios libres

De acuerdo a lo establecido por los autores J. Bangsbo y B. Peitersen, en su libro «Fútbol. Jugar en ataque», los espacios libres tienen la finalidad de hacer posible para uno o varios jugadores, recibir el balón dentro de una zona donde se encuentren pocos contrarios, así como también, dar mayor libertad de movimiento al jugador que conduce el balón.

Esta actividad es reconocida como una maniobra básica de tácticas de ataque, su concepto debe ser puesto en relieve y a la vez, este representa un elemento básico de todos los principios de ataque.

Las principales directrices para un jugador que crea un espacio libre, se enfoca en la velocidad de ataque, debido a que este espacio aparece una vez que el jugador se lleva a un defensa consigo junto con su movimiento. El atacante debe hacer que la defensa lo siga y para esto, debe avanzar lentamente para que este lo siga y con el ritmo suficiente como para que el defensa no consiga analizar la situación y descubrir la intención del jugador.

Las principales directrices para un jugador que aprovecha un espacio libre, se centra en el cambio de velocidad, por lo tanto, debe avanzar hacia él con velocidad.

Las principales directrices para un jugador que conduce el balón, se basa en la valoración, ya que el mismo debe pasar el balón a quien se encuentra en el espacio libre. Igualmente, al momento del pase, ha de realizarse con la antelación suficiente para permitir al jugador correr hacia el jugador y aprovechar la velocidad.