Comportamiento táctico deseado en futbolistas – PARTE 1

Los futbolistas desempeñan a lo largo de sus actividades una serie de comportamientos que pueden llegar a ser bien deseados o no, es por esto que el espíritu deportivo es muy importante ante las acciones de los participantes, hoy desarrollaremos las características del comportamiento táctico es deseado e impuesto por el autor T. Guimarães en el libro «Fundamentación y técnica en el fútbol».

Todos los jugadores deben participar en el juego.

  • Fase ofensiva: Deben representar un apoyo y ayuda, cerca y lejos de quienes poseen el balón.
  • Fase defensiva: Deben realizar acciones de marcaje y acoso, de forma organizada, así como también deben ocupar de forma dinámica el espacio.

Todos los jugadores deben organizarse juntos, formando un bloque, en el que sean capaces de atacar y defender.

Las exigencias del comportamiento se deben diferenciar, de acuerdo a lo solicitado por las distintas fases de acción en el juego.

  • Fase ofensiva: Esta se debe centrar en la colaboración de los compañeros.
  • Fase defensiva: Esta debe representar una oposición conjunta frente al rival.

En relación al ataque y posesión del balón, la progresión de la pelota se debe llevar a cabo de forma colectiva hacia la portería contraria, así como también, ritmo de juego debe saber manejarse dependiendo de las posibilidades coordinativas y condicionales del equipo.

Estas son solo parte de las exigencias y posibilidades que debe saber manejar un jugador de fútbol mientras realiza sus múltiples funciones en el campo, a pesar de que muchas veces esto no se encuentra escrito en piedra, el sentido común nos indica las características que se buscan con la finalidad de desarrollarlas y explotarlas en los participantes.

 

Principios del aprendizaje de la técnica – PARTE 2

Durante el día de hoy continuaremos con la serie de principios que hacen que la técnica propuesta por los entrenadores sea mucho más efectiva en el campo de fútbol, los principios mencionados son basados en lo propuesto por el autor M. Cook en su libro «Dirección y entrenamiento de equipos de fútbol».

La participación de los jugadores, este principio se logra una vez que se involucran a los jugadores en el entrenamiento, de tal forma que ellos sepan el por qué están ejecutando las acciones dictadas por el entrenador, para esto, las rondas de preguntas y el «feedback» hacia el mismo son necesarias para que la plantilla participe. Entre más preguntas sean respondidas, más información tendrán los jugadores para realizar las técnicas de forma adecuada.

El tiempo de práctica necesario, esto depende completamente de distintos factores, como el clima, la temperatura, el interés y el estado de ánimo de los jugadores, por lo tanto, el autor recomienda que se realicen sesiones cortas de entrenamiento, donde la exigencia mental sea la mayor posible y la exigencia física sea propia de una rutina de entrenamiento.

La importancia de la repetición, esto es bastante importante ya que todo entrenador debe tener en cuenta que no todos los jugadores poseen la misma retentiva, por lo tanto, nunca se debe subestimar la cantidad de veces que se les repita a los jugadores las técnicas explicadas.