Configuración del entrenamiento infantil

Dirigir el entrenamiento de fútbol en grupos conformados por niños, es una tarea que puede ser considerada un reto, lo cual quiere decir que es difícil, mas no imposible, de acuerdo a lo establecido por el autor J. Braube en su libro «Fútbol base (10-11 años). Programas de entrenamiento», esta es una etapa donde la formación previa de sus participantes influye de forma específica los resultados de las sesiones.

Debido a esto, el autor establece una serie de objetivos alineados al ámbito infantil, como lo es el caso de los siguientes:

Se deben crear capacidades generales, en los niños, en relación a su rendimiento, condición y coordinación.

El toque al balón, debe desarrollarse exhaustivamente.

Se debe poner en relieve la capacidad de los jugadores, en cuanto al juego que desempeñan, la edad que poseen y el incentivo o motivación que los mismos obtengan de sus resultados ante las actuaciones tácticas fundamentales.

Ha de apostarse por el perfeccionamiento, en cuanto a las habilidades técnicas y tácticas innatas en los participantes.

Se debe crear una base estable, para llevar a cabo esfuerzos deportivos enfocados a esta disciplina.

En esta etapa es importante destacar el hecho de que los jugadores pueden ser descubiertos, gracias a sus habilidades innatas, es allí cuando el entrenador tiene la labor de educar, desarrollar y potenciar las mismas para que estas sean utilizadas de la mejor manera por los jugadores y para la victoria de su equipo.