Principales directrices en la permuta del balón – PARTE 2

Como bien lo comentamos el día de ayer, hoy nos adentraremos a las principales directrices de la permuta, desde el punto de vista de quien recibe el balón por medio de esta acción, es importante hacer mención de que estos aspectos están basados en lo previamente establecido por los autores J. Bangsbo y B. Peitersen, en su libro «Fútbol. Jugar en ataque», a continuación, hacemos mención de las mismas:

La coordinación, el jugador debe adaptar su avance y movimientos de acuerdo al ritmo que tome el compañero que conduzca la pelota, de tal forma en la que este pueda mostrar su disponibilidad.

La posición del jugador, es sumamente importante, ya que para que el jugador reciba el balón, este debe encontrarse lo más alejado posible de su contrario, debido a esto, es muy común los errores al momento del pase, en el caso de que esto ocurra, quien recibe la esfera debe adentrarse en la zona de influencia de la defensa.

El pie que toma posesión, debe ser aquel que se encuentra más cerca del jugador que conduce el balón, es decir, el mismo pie con el que conduce el jugador que se encuentra en posesión del balón.

El cambio de velocidad, se debe a que el jugador que toma posesión del balón luego del pase, debe continuar con un movimiento bastante rápido.

 

¡Esperamos que estas directrices puedan ayudarte a desempeñar de mejor manera la permuta del balón, hasta tal punto que puedas sacar el provecho de ello!

Principales directrices en la permuta del balón – PARTE 1

El día de hoy continuaremos adentrándonos en la técnica de la permuta del balón, es por esto que hoy nos adentraremos en las principales directrices que deben ser tomadas por ambos involucrados en esta acción, es decir, quien conduce el balón y quien lo recibe.

De acuerdo a lo establecido por los autores J. Bangsbo y B. Peitersen, en su libro «Fútbol. Jugar en ataque», las directrices tomadas por los jugadores que conducen el balón, deben ser las siguientes:

La comunicación, entre ambos jugadores, esta puede ser a través del contacto visual.

La velocidad del regate, esto quiere decir, que la velocidad del jugador que conduce el balón no puede ser mayor a la presentada por el jugador que apoya la jugada, esto evitará que se produzca un espacio entre ambos participantes.

El pie del pase, debe ser utilizado con la finalidad de proteger el balón, igualmente, el jugador debe conducir la pelota con el pie que se encuentre más alejado del contrario.

Se debe dejar el balón en el suelo, con la finalidad de pisarlo o dejarlo rodar. Numerosas veces ocurre el error de pasar el balón y que el compañero que lo recibirá, no se encuentra listo para recibirlo.

El cambio de velocidad, esto se debe a que el jugador debe seguir avanzando con rapidez, hasta arrastrar consigo a su contrario directo.

 

¡No te pierdas el próximo artículo! En el cual continuaremos con la descripción de los principios tácticos relacionados con la permuta del balón y el jugador destinado a recibir la pelota.

La permuta del balón

De acuerdo a lo establecido por los autores J. Bangsbo y B. Peitersen, en su libro «Fútbol. Jugar en ataque», la permita del balón es aquella que cumple el principio en el cual el jugador que conduce el balón, deja que otro jugador se dirija hacia él y tome posesión de la pelota.

Esta acción puede ser aplicada en cualquier parte del terreno de juego, con la finalidad de que el jugador que pasa a tomar posesión del balón, obtenga la ventaja en el juego, a su vez, esta acción puede sustituir una acción de ataque muy efectiva.

Igualmente, existe una variante de esta técnica, que es llamada la «permuta cruzada», esta se centra en que el jugador que toma el balón, cruza por detrás del compañero que conduce la pelota y sobre todo, al lado exterior del contrario de este último.

Los objetivos de la permuta del balón, son los siguientes:

  1. Aprovechar el espacio libre.
  2. Tomar la acción de «proteger» al contrario.
  3. Confundir a los contrarios.
  4. Dirigir el juego.
  5. Ayudar a un compañero que se encuentre bajo presión.

Como podemos observar, esta acción ocurre de manera recurrente en el campo de fútbol, debido a que incluso, esta puede ser interpretada como un pase entre jugadores, permitiéndoles así acercarse a oportunidades que signifiquen obtener mejores resultados en distintos escenarios, bien sea, a nivel de entrenamiento como a nivel competitivo.