Los porteros y sus características

El día de hoy nos enfocaremos en los jugadores que desempeñan el rol de porteros, de acuerdo a lo establecido por el autor S. Vásquez en su libro «Técnica-entrenamiento del portero de fútbol», existe una serie de características que distinguen a estos jugadores de otros en la plantilla.

Estos tienen la capacidad de desarrollar de forma psicológica y fisiológica la técnica individual y de conjunto en los partidos de fútbol, igualmente, se reconocen por poseer una resistencia muscular bastante afianzada.

A nivel neuromuscular, se encuentran bien afianzados y eso se puede observar en el equilibrio que presentan durante sus jugadas, a esto se le suma el hecho de que poseen una percepción de tiempo y espacio bien acertada y adaptada a la realidad.

En el caso de la velocidad que presentan, esta es de reacción discriminativa y su gesto técnico se desarrolla de manera automática, gracias a la práctica realizada por el jugador.

Los elementos naturales que se presentan en cada una de las acciones del portero se centran en la flexibilidad, la agilidad, la potencia, la visión periférica del partido y en cuanto al balón, manejan de manera adecuada la dirección, velocidad y reacción de la misma.

A su vez, podemos determinar que existen una serie de factores que colaboran ante cada una de las acciones realizadas por esta posición, como por ejemplo, la movilidad de sus articulaciones, la trayectoria de su centro de gravedad, la relajación y elasticidad muscular y la forma de realizar sus entrenamientos con y sin el balón.

Como podemos concluir, esta es una función que requiere de elementos que son distintos a los que se contemplan en otros jugadores, esto no quiere decir que su entrenamiento tiene que ser 100% diferente del resto, mas bien todos pueden entrenar juntos y adaptar los ejercicios a sus posiciones correspondientes.