¿Control del balón o control del partido?

¿Se puede perder un partido 4-2 con casi un 80% de posesión de balón? O preguntándolo de otra manera ¿Se pueden marcar 4 goles con un 20% de posesión durante gran parte del partido? Esto se explica teniendo clara la diferencia entre control del balón y control del partido, cosa que sí tuvo muy clara desde el principio del partido Claudio Ranieri pero no tanto Pep Guardiola.

El fútbol es cíclico, se reinventa y evoluciona y lo que hoy es efectivo puede no serlo mañana. ¿Estamos ante el fin del futbol de posesión, fútbol toque o “tiki taka”? No creo que haya que ser tan drástico pero sí es cierto que los equipos con otros modelos de juego cada vez tienen más herramientas para neutralizar los ataques posicionales (ataques con mucha posesión y pasando por las tres zonas). En el fútbol de hoy en día han ganado en importancia las buenas estructuras defensivas, las transiciones (ataque-defensa y defensa-ataque) y las acciones a balón parado (ABP), buena prueba de ello son equipos como el Leicester de Ranieri o el Atlético de Madrid de Simeone.

Así, sin ningún complejo, el equipo de Ranieri cedió el balón a los “citizens”  que llegaron a alcanzar cotas de casi el 80% de posesión. Pero ese dominio del esférico no se tradujo en ocasiones y, todavía menos, en goles. Al final del partido las estadísticas reflejaban 6 remates entre los tres palos de los “foxes” por 4 del City. Y de esos 6 remates del Leicester 4 acabaron en gol (efectividad del 60%). ¿Por qué? Ya lo dijo Johan Cruyff: “No es suficiente con tener el balón, sino que hay que saber qué hacer con él”. Y Claudio lo sabía. Sabía que tendrían poco el balón pero tenían muy claro qué hacer con él cuando lo tuvieran, logrando machacar así al City.

Ya le pasó a Guardiola pocos días antes en su enfrentamiento contra el Chelsea, que a base de contraataques (transición defensa-ataque) consiguió hacerle 3 goles en su estadio. Será interesante ver los próximos duelos del Manchester City contra rivales de entidad y ver posibles modificaciones tácticas, sobre todo a nivel defensivo, mejorando las vigilancias y tratando de neutralizar las contras de los rivales tras recuperación de balón. En sus duelos contra Chelsea y Leicester los goles vienen fruto de una desorganización defensiva tras pérdida de balón, con pocos jugadores por detrás del mismo.

¿Y tú con qué te quedas? Muchos defienden el “jogo bonito” pero ¿acaso jugar bien no es hacer lo necesario en cada momento del partido para ganar? ¿Qué opinas tú? Deja tus comentarios.