Estructuración del rendimiento

La estructuración del rendimiento se determina por el objetivo del entrenamiento, de acuerdo a lo establecido por el autor H. Eissmann en su libro «Fútbol Base. (12-13 años) Programas de entrenamiento», el entrenador debe ser capaz de determinar la carga junto con los componentes del sistema de entrenamiento.

Debido a esto, el entrenador debe considerar los siguientes factores en cuanto a planteamiento y realización práctica, de acuerdo a los objetivos determinados anteriormente, a continuación, hacemos mención de los factores mencionados con anterioridad:

La competición, es un factor de rendimiento principal, así como también es capaz de desarrollar el mismo.

La duración y frecuencia, de las sesiones de entrenamiento, las cuales se encuentran bastante vinculadas con el volumen de la carga.

La fuerza y la intensidad, de las sesiones de entrenamiento, las cuales se encuentran vinculadas con la intensidad de la carga.

El método de entrenamiento, conduce a otros efectos del entrenamiento, esto se debe al desarrollo de la fuerza, la velocidad, la resistencia y la fuerza.

La dinámica de la carga, es capaz de alternar el esfuerzo y el descanso dentro de una sesión de entrenamiento.

La armonización y coordinación del contenido de la sesión, esto depende de la composición del objetivo, la dirección del esfuerzo y la intensidad de la misma.

Igualmente, el autor hace mención de la cantidad de tiempo invertida en los entrenamientos, dependiendo de la edad a la que pertenezca el grupo:

De 8 a 11 años de edad, el entrenamiento debe durar aproximadamente 90 minutos.

De 12 a 13 años de edad, el entrenamiento debe durar aproximadamente 90 minutos.

De 14 a 15 años de edad, el entrenamiento debe durar aproximadamente entre 90 minutos y 120 minutos.

Importancia de la sesión de entrenamiento planificada

La función del entrenador es planificar todas y cada una de las sesiones de entrenamiento, la importancia de este trabajo reside en que el entrenamiento sea capaz de cumplir y desarrollar a los jugadores tanto en sus aptitudes como donde pueda presentar defectos, es por esto que hoy nos basaremos en lo que establece M. Cook en su libro «Dirección y entrenamientos de equipos de fútbol».

El autor hace mención de un modelo sistemático para dirigir un entrenamiento y está conformado por varias acciones, como por ejemplo:

Llevar el programa planeado de la sesión de entrenamiento, la importancia del mismo es poder mantener el liderazgo del entrenamiento de forma organizada. Una sesión planificada debe tener establecido los tipos de ejercicios a realizar, el objetivo de cada uno y el tiempo de entrenamiento, así como también se deben realizar las observaciones pertinentes de los jugadores.

Suministrar consejos sobre el rendimiento, estos están dirigidos a los jugadores y deben estar basados en las observaciones realizadas al momento de ejecutar los ejercicios planificados. A través de estos consejos se busca la mejora y el desarrollo de la técnica de los jugadores.

Es importante mencionar que llevar a la realidad ambos puntos mencionados con anterioridad, forma parte de la gasolina que conduce a los jugadores a dar lo mejor de si al momento de realizar un partido.

 

Fortalecer la fuerza y rendimiento de los jugadores

El factor «fuerza» forma parte fundamental del juego y sus entrenamientos, en especial en deportes colectivos como el fútbol, ya que es un factor determinante sobre los modelos de planificación y ejecución que tenga un equipo en específico.

El autor G. Reyes, en “Fuerza específica del futbolista en el alto rendimiento aplicada al fútbol» realiza ciertas consideraciones que todo entrenador debe seguir para el desarrollo de la fuerza y el rendimiento de sus jugadores, a continuación desarrollaremos el material del experto:

  1. Competir y mantener el mejor estado físico a lo largo del entrenamiento y los juegos.
  2. Incluir ejercicios de fuerza en los entrenamientos, ya que estos permiten que los jugadores mantengan un nivel de masa muscular óptimo para su buen rendimiento.
  3. Elegir distintos métodos de entrenamiento y combinarlos entre sí, para que de esta forma los jugadores se vean fortalecidos y representen una ventaja ante equipos educados por un método monótono y con poca flexibilidad.

A pesar de ser bastante sencillas, estas recomendaciones incentivan abiertamente al entrenador y su equipo a experimentar otros métodos de juego y entrenamiento para obtener mayor flexibilidad en las jugadas de su plantilla, lo cual en un futuro podría garantizar una mayor y mejor estrategia en el campo.

Factores que disminuyen el rendimiento

El rendimiento se conoce como el «mantenimiento de la fuerza», este tiene presencia en los modelos ofensivos y defensivos del fútbol.

Sin embargo, muchas veces los jugadores pueden presentar falta de rendimiento al momento de estar en la cancha, de acuerdo a lo establecido por E. Benedek, en «Doscientos 5o ejercicios de entrenamiento», esto ocurre cuando los jugadores se lesionan por errores cometidos durante su participación, lo cual tiene como resultado que el jugador evite situaciones similares que lo lleven a una próxima lesión.

A lo mencionado con anterioridad, se le suma la presencia de la fatiga como resultado proveniente de la lesión, lo cual contribuye negativamente al rendimiento del jugador.

E. Benedek, recomienda que para superar esta situación, el entrenador debe ser depositar incentivos y apoyo, tanto en vestidores como en la cancha.

J. Bangsbo, en su libro «Entrenamiento de la condición física en el fútbol», comenta que una gran solución a la falta de rendimiento son los programas de calentamiento, que en su mayoría son bastante sencillos. Estos se pueden iniciar con una intensidad baja hasta modificarse gradualmente a un calentamiento de mayor esfuerzo, lo cual asegurará que el jugador pueda mantener dicho esfuerzo durante prolongados períodos de tiempo.