Relación entre líneas

A continuación desarrollaremos el concepto de relación entre líneas y lo que implica esta técnica utilizada por los equipos, siempre teniendo en consideración lo establecido por los autores J. Bangsbo y B Peitersen en su libro «Fútbol. Jugar en defensa»

Los autores establecen que un equipo al jugar como colectivo, se coloca de una forma compacta para defender, lo cual trae consigo la presión hecha hacia el jugador que conduce el balón, así como también se concentran varios jugadores defensivos a las cercanías del balón.

El objetivo de esta técnica defensiva es dejar al contrario que posee el balón con el menor espacio posible, así como también posicionarse cerca del adversario mientras este mantenga el control sobre la pelota y finalmente, tener amplitud y profundidad durante el juego en defensa.

Muchas veces, el equipo que ataca se encuentra bien distribuido a lo largo del campo, sin embargo, existen oportunidades en las cuales ellos pierden el balón, por lo tanto es importante que los jugadores se replieguen inmediatamente y se concentren cerca de la esfera.

Es importante tener cuidado con los espacios que se generan haciendo uso de la relación entre líneas, ya que estos pueden ser muy grandes entre ellos puede ser una oportunidad para que el contrario gane ventaja sobre el juego.

Aportar profundidad al juego defensivo

La labor de la defensa puede realizarse de distintas maneras, es por esto que hoy nos centraremos en el aporte de profundidad al momento de desarrollar un juego defensivo. Hoy nos basaremos en lo que los autores J. Bangsbo B. Peitersen en su libro «Fútbol. Jugar en defensa» establecen en relación a este tema.

De acuerdo a los autores, lo ideal es formar una línea oblicua cuando toca defender ante un jugador que conduce la pelota hacia su propia portería, a través de esta acción, se puede obtener una mayor cantidad de jugadores cerca del área donde se encuentra el balón.

Igualmente, recomiendan que para que los resultados de los jugadores defensivos sean efectivos, se debe tener en consideración la posición del compañero más cercano, así como también cuando es más ventajoso llevar a cabo una formación que aplique profundidad a sus jugadas.

Los expertos aseguran que un jugador defensa, muchísimas veces se encuentra inmerso en situaciones de inferioridad numérica, por lo tanto, las acciones a realizar en este caso se centran en retroceder a tal punto en el que los dos atacantes deban pasarse el balón de forma recíproca, sin posibilidades de ganar espacio, lo cual significa que el defensa se encontrará en una posición alejada de quien conduce el balón y a su vez, él mismo no podrá pasarle la esfera a su compañero.

Ejercicio para función colectiva de equipo

Cada uno de los jugadores que conforman a un equipo de fútbol tienen una función diferente, todas estas funciones al ser ejecutadas de forma lógica y estratégica, se complementan y conforman el juego colectivo.

Es por esto, que el autor A. Ardá, en su libro “Metodología de la enseñanza del fútbol” establece que un equipo puede desempeñarse de forma colectiva a través de las siguientes fases:

Fase ofensiva, que se reconoce porque todos los jugadores se acoplan a la ubicación del balón y las porterías, así como también al momento de realizar un movimiento ofensivo, la cantidad de jugadores disminuye, lo cual significa que la participación individual es mucho más frecuente.

Por el contrario, la fase defensiva, se centra en recuperar el dominio del balón, esto significa que el trabajo de la defensa es realizado por todos los jugadores como un bloque, en búsqueda de recuperar el balón del adversario.

De la misma forma, el autor recomienda el siguiente ejercicio que ayudará a afianzar el juego colectivo, teniendo en consideración las dos fases mencionadas:

Descripción del ejercicio:

  • En un espacio determinado, cada uno de los jugadores que formarán parte del entrenamiento debe poseer un balón.
  • La finalidad es conducir el balón sin sobrepasar los límites del espacio y a su vez, no chocar contra sus compañeros.
  • El entrenador tendrá la libertad de reducir el espacio de juego, así como también podrá aumentar el número de jugadores paulatinamente mientras vaya avanzando el tiempo.

Este ejercicio afinará la sincronía colectiva entre una cantidad de jugadores variante, adaptándose a espacios modificados.